El mito de las sirenas y su canto mortal

El popular cuento de Hans Christian Andersen ayudó a difundir la imagen de estas criaturas como seres con cabeza y torso de mujer y cola de pez. Pero las sirenas de la mitología griega no eran así. Eran aves rapaces con cabeza de mujer. Eso sí, también cantaban pero eran mucho más salvajes y despiadadas que Ariel, la sirenita de Disney. De hecho, el objetivo de sus cantos era llevar a la muerte a sus presas.

FICHA CTÓNICA

Nombre:
Sirena

Fisonomía:
Aves con cabeza de mujer

Dónde viven:
Isla del mediterráneo en torno a Capri, Italia

Ascendencia:
Melpómene y Aqueloo

ULISES Y LAS SIRENAS
La historia más célebre sobre estos seres la cuenta Homero en La Odisea cuando Ulises se cruza con ellas en su épico regreso a Ítaca después de la Guerra de Troya. Ya le habían advertido sobre los peligros de las sirenas. Para no escuchar los cantos, los marineros que acompañaban a Ulises se taparon los oídos con cera de abeja. Luego ataron a Ulises al mástil del barco, porque quería oír a estas criaturas cantar. Las hermosas canciones hicieron que Ulises ordenara a sus hombres que lo desataran, pero en cambio apretaron las cuerdas y esperaron hasta que estuvieron libres de ellas para liberarlo.

¿QUÉ OCURRE CUANDO LOS MARINEROS SON ATRAÍDOS POR LOS CANTOS DE SIRENA?
Hay muchas interpretaciones sobre lo que ocurría cuando sucumbían al poder del canto de las sirenas. Algunos cuentan que eran monstruos caníbales que devoraban a los marineros que atraían. También quienes dicen que los marineros pierden la orientación, entran en éxtasis, y se despeñan contra rocas y acantilados. Otros describen cómo las sirenas son incapaces de proporcionar comida a sus visitantes, lo que les conduce a la inanición. Y cuando los visitantes tratan de escapar, los vuelven a atraer con los cantos.

Las sirenas no eran pececitos cantarines, sino aves rapaces despiadadas de la mitología griega

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